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Mostrando entradas de octubre, 2024

La última página by Rashel

Emma siempre creyó en el destino, desde que era pequeña, su abuela le había dicho que las almas gemelas estaban predestinadas a encontrarse, que el amor verdadero era inevitable, como una fuerza cósmica que te atraía sin remedio hacia la persona indicada. Lo conoció en la universidad durante una clase cualquiera. Él llegó tarde, buscando un asiento, y por alguna razón sus miradas se encontraron al instante, Emma sintió algo en ese momento, algo que no tenía que ver con las casualidades, sino con el destino. Desde ese día, empezó a ver signos por todas partes: se encontraban en la cafetería sin planearlo, coincidían en los pasillos, tantas cosas en común y cada conversación parecía fluir como si estuvieran leyendo las líneas de una historia ya escrita, todo le indicaba que su historia con Roberto no era un simple accidente, era su destino. Los primeros meses fueron como un torbellino, se sentía viva de una manera que nunca había experimentado. Las peleas que tenían, intensas y apasionad...

La última ola de amor by Milán

 Alessandro y Gianni se habían conocido un día en una tarde de verano, en la playa de Rimini. Alessandro, con cabello oscuro y ojos azules, estaba nadando en el mar cuando a lo lejos vio a Gianni, con su sonrisa radiante, alto y piel morena, sentado en la orilla, leyendo un libro. Sus miradas se cruzaron y el tiempo se detuvo. Alessandro salió del agua y se acercó a Gianni, omitiendo un saludo, quien se levantó y se encontraron aquella primera vez con un abrazo que marcaría más que una primera impresión. Desde ese momento, se conocieron, su amor creció, paseaban por la playa, se bañaban en el mar y se perdían en los ojos del uno al otro. Pero su felicidad fue efímera, ya que la familia de Alessandro, conservadora y homofóbica, los separó al descubrir su relación. Alessandro se fue de la ciudad, dejando a Gianni. Pasaron años y Gianni no supo nada de él. Un día, Gianni recibió una llamada de un hospital a las afueras de Milán, donde Alessandro estaba internado con una enfermedad ter...

El siguiente capítulo by Emiliana Santana

 Había una vez, en un pequeño pueblo junto al mar, una joven llamada Elena, cuya vida parecía estar tejida con hilos de nostalgia y anhelo. Trabajaba en la librería del pueblo, donde pasaba horas entre páginas de novelas románticas y viejas historias de amor. A sus ojos, el amor siempre había sido una tragedia. Cada historia que leía terminaba con corazones rotos, amantes separados por el destino, y lágrimas que nunca se secaban. Una tarde lluviosa, mientras organizaba los libros en los estantes, un hombre entró a la tienda. Parecía perdido, como si las gotas de lluvia lo hubieran empujado dentro. Tenía el cabello desordenado y los ojos llenos de curiosidad. Se llamaba Marcos, un viajero que había llegado al pueblo para encontrar inspiración para su próxima novela. —¿Tienes alguna recomendación? —preguntó él, paseando su mirada por los estantes. Elena, con su habitual tono melancólico, le ofreció un par de novelas trágicas, pensando que esas serían perfectas. Sin embargo, Marcos ne...

Gratitud by Sarah

Quiero llegar a casa y contarte cómo me fue... que estés tú ahí presente y que sepas que te contemplo en mis metas. Ser la buena esposa, el ejemplo de lo perfecto, desde el buen desayuno hasta el nudo de tu corbata. Sin embargo, eso era para alguien más, sólo fuiste mi maestro.

Heridas que no sangran by Mar

 Amor no eres tragedia,  sino historia con vueltas.  Eres un cuchillo afilado, que corta profundamente.  No duele, no sangra, pero deja cicatrices.  Eres un adiós sin vuelta atrás,  un capítulo que se cierra.  No hay lágrimas, no hay dolor,  solo un vacío que queda.  Eres un recuerdo lejano,  una sombra que se desvanece.  Tu ausencia es un giro, que me hace encontrar mi voz.  Amor es dejar ir, y encontrar de nuevo.  Amor es vivir, no morir en tus brazos.  No eres tragedia, no eres muerte,  solo una página que se vuelve.  No es aquel, que me hirió,  sino él, quien me curó.  Es aprender a amarme,  y encontrar mi propio camino. Amor es libertad, no cárcel emocional.  No te aferres a mi pasado,  si no crea conmigo el futuro.  Y en ese olvido, encuentro,  una libertad que me mata,  cortando como un cuchillo afilado…  Viendo cómo mi corazón terminó desollado,  y fi...

Coincidir by Thaiz

Ahí estaba yo el 17 de mayo en un concierto de ska, estaba en un lugar que no era el mío porque ya había empezado el concierto, y a la mitad me tuve que pasar a mi lugar porque llegaron los dueños del lugar que estaba ocupando, pero dada la sorpresa que cuando llegué ahí estaba él… cantando a todo pulmón. Lo vi, y al momento de que me vio me deslumbraron sus ojitos verdes chiquititos. Decidí quedarme a un lado en las escaleras y seguir disfrutando del concierto, todo el tiempo intercambiamos miradas… Fui al baño y nos encontramos en el pasillo, me preguntó si sabía dónde estaban los baños y sólo le contesté: sigue caminando, vas en la dirección correcta. Compré una cerveza y me quedé al final del pasillo, pasaron unos minutos cuando de repente siento una mano en el hombro y una voz muy agradable diciendo "gracias", al momento de voltear le contesté que no había cuidado, me tomó por la cintura y me robó un beso. Antes de irse me pidió mi número. Al finalizar el concierto llegu...

Amar con grietas by Bren

 A veces me sentía tan vacía, un estorbo, en algo que dejó de ser necesidad, para volverse rutina. Me invadía la culpa, ¿qué había hecho yo por él? Nada, salvo retener su libertad, impedirle ser feliz. Otras veces, al contrario, creía merecer más, pues nada hice para merecer tan desinteresado trato. Me decía que me quería, pero no parecía ser así, no lo demostraba. Entonces recapacitaba, ¿será que pido demasiado? Nadie me amará como quiero, solo lo harán como saben. Él me ama como sabe... ¿o no? Me disculpaba, "Perdón", mi ansiedad retumbaba en mi mente. Me convertí en alguien dependiente. Y así fue... Me rompí. No, me rompieron. Pero siempre fue más fácil decir que yo me caí. Desde entonces me condené a romper, a dañar, a destruir todo lo que me rodeaba. Me condené a herir a quien se acercara demasiado, condenándome a agrietarme cada vez más. Desde muy chica me rompí, me rompieron. Y desde entonces me condené a romper, a romper y dañar a todo aquel que intentara sanarme. Me ...

La última vez que nos vimos by Arlenne

  Pasaron días desde la última vez que nos vimos, al menos eso era lo que yo creía. Mi mente elaboraba encuentros que en realidad nunca sucedieron… Me decidí a buscarlo, conduje kilómetros hasta llegar a mi destino, me miré en el espejo, apliqué mi lipstick favorito, lloré sin motivo (al menos eso creí), al instante comenzó a llover. Lo vi de lejos, subió a su camioneta roja, apresurado como siempre, lo seguí, entró a una mezcalería famosa del centro de Oaxaca, sé que pidió un “Pierde almas” doble, podría jurar que pensaba en mí en cada sorbo, yo encendí un cigarro mientras esperaba, deseaba entrar a buscarlo, quería una explicación, pero en el fondo yo sabía que todo había quedado claro. Nunca antes experimenté esa sensación, mi cuerpo temblaba, tenía miedo, pero a la vez mucho coraje de que por primera vez en la vida alguien me dijo “no”. Jamás olvidaré lo tajante de su adiós. No pude más, tomé mi bolsa negra, esa que él me regaló, y en la que ahora llevaba un cuchillo y un...

Aroma by Lorena Flores

 16 de Octubre Hoy volvió a pasar por mi cuadra, con la cabeza en alto, sus cabellos ondeados suavemente por el viento… pero no fue su caminar lo que me atrapó, ni sus ojos que apenas posaban en mí por un segundo. Fue… ese aroma. Ese perfume que se mantiene en el aire, como una caricia sutil que se niega a desvanecerse. Este aroma es un enigma, no puedo lograr descifrar qué demonios es. Me he preguntado por días qué es. Llego a notar toques de ámbar, algo dulce pero a la vez tierroso, ¿será incienso?, o tal vez un toque de sándalo, pero tiene un toque metálico que no consigo identificar. Es exótico, intoxicante. En mi mente pasa que es bergamota con un poco de madera de oud. No importa cuántas combinaciones haga, ninguno es igual al suyo. Ninguno me posee como lo hace su aroma. ¿Qué es? 18 de Octubre Comencé a seguirla. ¿Es algo bueno, o malo? No sé, pero no puedo evitarlo. Necesito descubrir el secreto de su aroma, esa mezcla perfecta que me consume por completo. Ayer estuve cerca...

Carta by Milán

 Estás más cerca de lo que crees, esmérate más, por ahora sírvete un café y disfruta de lo que estás a punto de degustar. Ahí estaba yo, sentado en la oscuridad de una habitación, rodeado de sombras que parecían bailar sobre las paredes. Mi mente estaba llena de imágenes de él, aquel chico perfecto: guapo, alto, con ojos que brillaban como rayos dorados de sol y sus pecas como estrellas en la noche. Mi corazón latía con emoción al pensar en su sonrisa y en la forma en que su cabello caía sobre su frente y se movía con su caminar. Comencé a imaginarme con los ojos cerrados, desde la punta de sus pies hasta la coronilla de su cabeza. Sus facciones son perfectas, bien definidas, con manos largas y uñas cortadas con esmero. Sus piernas son fuertes y musculosas, con una forma definida que sugiere fuerza y potencia. Su cintura es delgada, destacando su abdomen plano y marcado. Su pecho es ancho y firme, con músculos que me incitan a tocar sobre él. Mi mente se perdía en la perfección de ...

Perfecta by Ximena Ramírez

 Elena llevaba semanas sin dormir. Desde pequeña, siempre había sentido que la gente la miraba con desprecio. Cada pequeño detalle de su rostro o cuerpo se convertía en motivo de ansiedad. Se atormentaba todas las noches frente al espejo, lastimando su piel en un intento desesperado por borrar imperfecciones que sólo existían en su mente. Cada vez que salía a la calle, sentía que las miradas de los demás la atravesaban con desagrado. Esa sensación la consumía. Hasta que una noche, entre el cansancio y la desesperación, llegó a un punto sin retorno. Tomó unas tijeras y se encerró en el baño, nadie sabe cuánto tiempo pasó encerrada ahí. Cuando su familia la encontró, el espejo se encontraba cubierto con una manta, las tijeras se encontraban en el suelo, pero Elena ya no era la misma, algo en su mirada había cambiado, ella no dijo ni una sola palabra de lo que ocurrió esa noche, pero su sonrisa expresaba que había hecho las paces con algo que nadie más podía entender, el misterio de l...

Perfección by Brenda Galván Castello

Hoy me pidieron un cuento, ¿qué quieren que les cuente? que a veces quisierA arrancarme los senos?, ¿o les explico que a veces desearía no ser dueñO de mi voz?, que mi pelo me hace sentir tAn impropio de mí, que cada “A” me despoja de mi cuerpO? ¿quieren que les cuente? ¿o solo quiero que entiendan, que nO es solo una letrA, que quiero ser hermosA como la noche, pero también atractivO como el fuegO? quizá, prefieren que les cuente sobre ellos, ¿no es así? Sí, claro, pues bien, aquí va: la perfección se dibuja ante mí como un sueño inalcanzable, como un faro que persigo y que siempre escapa. me obsesiona cada paso, cada intento, como si el aire se llenara de ella, y en cada respiro, la anhelo, la busco, aunque se disuelva, aunque se esconda. mi idea de perfección, un reflejo de mi propio deseo, tal vez por eso me obsesiona la feminidad que escurre por sus poros, llevando el erotismo entre los labios. porque cómo no volverme loco, con la masculinidad escrita en su espalda, cuando parecie...

Ojitos bonitos by Valery Meza

Cuándo era pequeña, soñé con unos ojitos, no eran verdes, no eran azules, ni grises, ni negros, eran cafés… Brillaban en la oscuridad de mis pensamientos, constantemente volvían a mi mente, iban y venían como una estrella fugaz. Los amaba cada que regresaban y cada que se retiraba 10 años después los vi por primera vez, eran más bonitos en persona, unas bellas pestañas los acompañaban y una sonrisa que era capaz de desnudarte hasta el alma. Lamentablemente esos ojitos no me miraban… Por más que lo intentara nunca brillaban cada que pasaba. Aprendí su rutina y su comida favorita, el café le gustaba con dos cucharaditas de azúcar bien cargadas. Estoy segura que lo conocía mejor a él de lo que me conocía a mí misma… Nadie lo merecía, nadie lo amaría de la misma manera en la que yo lo hacía, a veces lo espiaba mientras dormía e incluso roncando me derretía. En una noche de tragos, le hablé, fue la única manera que encontré para acercarme a él, las horas pasaban y todo parecía un cuento de ...

Silencio by Ángel Olmos

 Patricio, un hombre reservado y solitario. De complexión delgada, con ojeras profundas que delataban sus largas noches de insomnio. Sus días eran una rutina vacía, hasta que conoció a Lucía. Ella, en cambio, irradiaba vida. Joven, de cabello oscuro y ojos inquietos, siempre con una sonrisa que parecía iluminar cualquier lugar al que llegaba. Vivía sola, independiente y con un aura de tranquilidad y felicidad. En uno de los días vacíos de Patricio, iba caminando sin fijarse ya que lo único en lo que pensaba era el como poder acabar con esa sensación, ese sentimiento de vacío y de importancia, pero sin querer se tropezó y choco contra Lucia para después terminar en el piso. Lucia después de lo sucedido con una sonrisa de oreja a oreja lo ayudo a levantarse preguntándole si se encontraba bien, Patricio apenado se levantó y se fue. Patricio había pasado meses observando a Lucía. No era algo que había planeado; simplemente sucedió y desde entonces, su vida giró en torno a ella. Cada dí...

Espejo by Lorena Flores

Veo mi reflejo en el espejo desgastado de la sala, sólo veo una simple fría imagen: un hombre de cabellos despeinados con sonrisa ambigua. Me asemejo a una alfombra manchada por secretos olvidados. Me pregunto si, al otro lado, hay algo más que ese abismo que me observa con ojos vacíos. Pero, el espejo no miente, sólo me mira, retorcido, mostrando mi esencia más oscura, lo que siempre he sido. Un eco, un chasquido de mi cigarro encendiéndose, me regresa a la realidad. Las tijeras brillan bajo la luz tenue de la luna, como si me gritaran que están listas para hacer lo suyo. En el rincón más oscuro de la casa yace una bolsa negra, quieta, paciente, esperando el momento preciso para ser liberada. No hay vuelta atrás. Decido salir a la oscuridad, donde la luna es mi única testigo. Tomo la pala, que se siente pesada, como el peso de mis decisiones, y la llevo a la camioneta, que espera estacionada, lista para llevarme a mi destino, con el motor ronroneando como si supiera lo que está por ll...

Labios Rojos by Mar

Era un día hermoso, soleado con buen aire, muy perfecto para mí; me aseguré de que fuera un buen día para “esa persona” ya que sería el último día de su vida. Después de comer fui al patio de atrás para comenzar a preparar todo y poder finalizar el día con broche de oro; fui a mi camioneta, noté que aún había un poco de sangre de la última victima, ya que esa vez no pude despedazar todo el cuerpo, tenía poco tiempo, la dejé sufriendo y agonizando medio muerta dentro de una bolsa negra.  Continué con mi plan y esta vez mejor planificado, tomé una pala, una cuerda, mi puñal con hermosos brillantes, mis tijeras, y le puse una alfombra a la camioneta por si volvía a escurrir sangre, por último tomé el espejo para retocar mi maquillaje, sobre todo mis labios rojos, prendí un cigarro con el fuego del encendedor y me fui por ella.  Cuando la tomé, me di cuenta de que ella era idéntica a mí, los mismos labios rojos, pelinegra, las mismas uñas doradas y los mismos anillos; no la record...

Fragmentos de mi reflejo by Brenda Galván Castello

 Ahí estaba, Y entonces vuelvo a la conciencia, sentada en la alfombra frente al espejo, sin saber cuánto ha pasado. mientras daba una calada al cigarro. Me encuentro en el cementerio cavando con una pala. intentando incendiar mi garganta. La alfombra, y con el fuego, descansa enrollada sobre la camioneta a mi lado. Apagar el océano que rugía dentro de mí, intento meterla en una bolsa negra, esa marea en mi pecho. pero se desenrolla y lo veo. Sentía cómo se formaba un nudo de agua salvajes, Ahí está el cuerpo, ansioso por salir, por huir. la cuerda aún en su cuello. Inhalé de nuevo, Lo observo en un último intento por no desbordarme, y tomo una decisión: pero sucedió: el agua salada recorría mi rostro, lo arrojo, cayendo al terciopelo debajo mío, lo veo caer en esa tumba que he cavado, mientras me hacía una con el filo de las tijeras, la tumba que me llama, sumergiéndome en esa contradicción de sentir alivio y dolor. mi tumba.

Mi cuerpo by Xime

 Mientras me miraba en el espejo intentaba recordar todo lo que había sucedido la noche anterior, mi ropa se encontraba ensangrentada y llena de tierra, tomé una muda de ropa de mi habitación y me cambié mientras intentaba recordar lo que había sucedido; tomé un cigarro y comencé a fumar. Recuerdo vagamente a mi madre intentando no manchar la alfombra, recuerdo el sonido del motor de la camioneta pero no a dónde fuimos ni cómo regresamos. Me siento tan confundida, tengo tanto frío que ni siquiera el fuego podría calentarme, el ruido de la puerta abriéndose me distrajo, bajé las escaleras corriendo esperando que mi madre me pudiera explicar lo que había sucedido, sin embargo, sólo me generó más dudas... mi madre entró eufórica, con las manos llenas de tierra y una pala en mano, la vi tomar una cuerda y envolver la alfombra manchada de sangre, luego el bulto terminó en una bolsa negra y ella salió, no notó mi presencia, o si la notó no le importó, intentando encontrar respuestas come...

Una vieja amargada by Valery Meza

 Era una noche fría de invierno, había tenido un día estresante y ni siquiera el fuego de la chimenea era capaz de calentarme. Un día antes había peleado con mi madre, al llegar a casa estaba fumando un cigarro en el pórtico como era su costumbre, al pasar por el portón me empujó mientras me miraba al espejo, vi rojo y tomé las tijeras… No recuerdo nada después de eso, cuando tomé consciencia estaba tirada en la alfombra, mis manos estaban llenas de sangre, estaba aterrada por lo que había hecho. Tomé la camioneta y agarré carretera, pensé en huir pero mis huellas estaban ahí, di la vuelta para comprar una pala, una cuerda y varias bolsas negras. Amarré el cuerpo para colgarlo en el techo, la destacé y metí su cuerpo en varias bolsas negras, los enterré en distintas partes del bosque de la ciudad. Nadie se dio cuenta, era una vieja tan amargada que nadie la iba a extrañar.

Y cuando desperté, mi padre aún seguía ahí by Rodrigo Le Duc

 …Y cuando desperté mi padre seguía ahí. Pese a barahúnda interna, discurrí hacerle el almuerzo. Seguramente ha pasado la noche sin comer, llorando ante el televisor. Era desgarrador verlo tan doloso. La silueta del monumento que había cuidado de mí desde antes de yo recordarlo, ahora zozobrante y bajo traída asaz, infundió en mí profunda compasión. Hacía cincuenta y tres días ya del fallecimiento de mi madre y la familia se había disipado. Mientras mi hermana, en su desahucio, se refugiaba en la bebida, mi conmocionado padre se abandonó a sí mismo en el dolo, sentándose en la sala resignado a la nada. Me senté junto a él y lo convencí de alimentarse poco antes del retorno de mi hermana sofocada en llanto. En mi hartazgo de una familia quebrantada, secundé sus lágrimas, a lo que mi padre se unió. El fatal silencio que hasta entonces imperaba sobre el manejo de nuestra pérdida se rompió por primera vez, y junto con él se dispersó la umbría soledad que a los tres nos aquejaba. Cuánta...

Pesadilla by Brenda Galván Castello

 Mi casa es pequeña, pero no acogedora, es pequeña, pero siempre me siento sola. Me he bañado en lágrimas y sus palabras han desgarrado mi ser. Todo es borroso e infernal, tanto que parece irreal. Escucho y siento, cierro los ojos y no desaparezco. La casa ya no está sola, sigue sin ser acogedora, solo, ahora es aterradora. Sus paredes me consumen, me ahogan, me dejan sin colores. Respiro, intento no temblar, pero cierro los ojos y ahí está. Me devasta con sus palabras, me llena de insultos e inseguridades, me golpea. Me hace sufrir,sufrir y sufrir, llorar y llorar. Hasta que empiezo a gritar, y yo sola me empiezo a dañar, dañar y sangrar. Siento mi corazón a nada de explotar, me levanté entre llanto y dolor… Y cuando desperté mi padre seguía ahí.