Ojitos bonitos by Valery Meza
Cuándo era pequeña, soñé con unos ojitos, no eran verdes, no eran azules, ni grises, ni negros, eran cafés… Brillaban en la oscuridad de mis pensamientos, constantemente volvían a mi mente, iban y venían como una estrella fugaz. Los amaba cada que regresaban y cada que se retiraba 10 años después los vi por primera vez, eran más bonitos en persona, unas bellas pestañas los acompañaban y una sonrisa que era capaz de desnudarte hasta el alma. Lamentablemente esos ojitos no me miraban… Por más que lo intentara nunca brillaban cada que pasaba.
Aprendí su rutina y su comida favorita, el café le gustaba con dos cucharaditas de azúcar bien cargadas. Estoy segura que lo conocía mejor a él de lo que me conocía a mí misma… Nadie lo merecía, nadie lo amaría de la misma manera en la que yo lo hacía, a veces lo espiaba mientras dormía e incluso roncando me derretía.
En una noche de tragos, le hablé, fue la única manera que encontré para acercarme a él, las horas pasaban y todo parecía un cuento de hadas, para la mañana siguiente mi cabeza me atormentaba, el fuego de mi infierno me quemaba, los demonios me gritaban, nadie me escuchaba, no podía más con esta farsa… ¿A quien engañaba?
Me había rechazado y no lo permitiría, ¡él me amaba! Pero no lo sabía, le robé un beso a ver si comprendía todo lo que yo haría, porque la galaxia de sus ojitos cafés por fin fuera mía… Nada bastó para que se quedara a mi lado ese cabrón... y con todo el dolor de mi corazón se quedó, pero no como una esperaría.
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