Amar con grietas by Bren

 A veces me sentía tan vacía, un estorbo,

en algo que dejó de ser necesidad,

para volverse rutina.

Me invadía la culpa,

¿qué había hecho yo por él?

Nada, salvo retener su libertad,

impedirle ser feliz.

Otras veces, al contrario,

creía merecer más,

pues nada hice para merecer

tan desinteresado trato.

Me decía que me quería,

pero no parecía ser así,

no lo demostraba.

Entonces recapacitaba,

¿será que pido demasiado?

Nadie me amará como quiero,

solo lo harán como saben.

Él me ama como sabe...

¿o no?

Me disculpaba,

"Perdón",

mi ansiedad retumbaba en mi mente.

Me convertí en alguien dependiente.

Y así fue...

Me rompí.

No, me rompieron.

Pero siempre fue más fácil decir que yo me caí.

Desde entonces me condené a romper,

a dañar,

a destruir todo lo que me rodeaba.

Me condené a herir a quien se acercara demasiado,

condenándome a agrietarme cada vez más.

Desde muy chica me rompí,

me rompieron.

Y desde entonces me condené a romper,

a romper y dañar a todo aquel que intentara sanarme.

Me condené a romperme cada vez más.

Cuando todo era oscuro,

cuando mi vida era un pozo sin fondo,

cuando me sentía en un cuarto pequeño,

donde solo existía yo y mi reflejo.

Cuando el único color que distinguía

era el rojo de mis muslos bañados en sangre.

Llegaste.

Llegaste y mi vida cambiaste.

Niño de mis sueños,

en tus ojos veo el universo.

Tu sonrisa causa mis desvelos,

tu felicidad es mi mundo entero.

Alimentas mis deseos,

estás en mis memorias y en mis recuerdos.

Te veo existir,

y soy la más feliz.

Quiero quedarme siempre junto a ti.

Eres el arcoíris después de la tormenta,

mi tormenta.

Llegaste cuando aún lidiaba con ella,

te quedaste y coloreaste mis grietas.

Ahora brillo completa,

pero tu luz me complementa.

Me hiciste ver la vida de otra manera.

Te amo como no tienes idea.

¿Te amo?

Me da miedo...

Siempre pensé que amar

era entregar una daga en bandeja de plata,

esperando que no te apuñalen por la espalda.

No sé si sea amor.

Sé que erizas mi piel sin tocarla,

que caminas en mis pensamientos sin estar presente.

Sé que eres protagonista de mis deseos

y también de mis sueños.

La vida se conforma de instantes,

uno, muchos, demasiados.

No sé si sea amor,

pero entre un instante y un para siempre,

a tu lado prefiero la eternidad.

No sé si sea amor,

pero si no lo es,

creo, estoy cerca de poder llamarlo así.

Le tengo miedo a todo y a nada,

a lo incierto y al ser sin rumbo cierto.

Pero por más desierto que sea el camino,

se con certeza: quiero recorrerlo

contigo.

-B

Comentarios

Entradas populares de este blog

Porque ya lo hice by Jacqueline Romero

El eco de existir by Evangelina

El veneno en el cigarro by Itzanamy