El reflejo en el espejo by Diana Zavala
La camioneta roja avanzaba lentamente por el camino de tierra, levantando
una nube de polvo que parecía envolver todo en un velo fantasmal. Clara tenía
las manos firmes en el volante, los nudillos blancos por la presión. En el
asiento del copiloto, una bolsa negra descansaba como un secreto a punto de
revelarse.
La noche anterior, lo había decidido. Después de meses de manipulación, de
palabras dulces que se convertían en cuchillas, de disculpas que valían menos
que el humo de un cigarro mal apagado, había comprendido que Daniel no
cambiaría. Narcisista hasta la médula, con sus arranques de furia y su eterna
victimización, la había llevado al límite. El diagnóstico no lo justificaba, solo le
daba más herramientas para destruirla.
Estacionó junto al viejo granero abandonado donde todo había empezado,
donde alguna vez él le juró amor eterno frente a un espejo empolvado que
ahora solo mostraba reflejos rotos. Clara bajó, encendió un cigarro y lo fumó
lentamente mientras sacaba del maletero los elementos que había preparado
con meticulosa calma: la pala, la cuerda, el cuchillo. Todo tenía un propósito,
o al menos eso se repetía para no escuchar la vocecita de la conciencia que
todavía susurraba.
La camioneta seguía ahí, roja como la rabia, como la sangre que todavía no
había corrido. Pero Clara no era una asesina. Era una mujer herida, cansada
de ser la marioneta de un monstruo disfrazado de víctima. La bolsa negra, en
realidad, no tenía un cuerpo. Solo contenía todo lo que quedaba de su pasado
con él: cartas, fotos, ropa, los restos de una vida fingida.
Cavó un hoyo profundo con la pala, arrojó la bolsa adentro, y la cubrió sin
mirar atrás. Luego, rompió el espejo que él tanto adoraba, ese donde se
miraba con amor, incapaz de ver a nadie más que a sí mismo. Cuando el
último pedazo cayó al suelo, Clara encendió un último cigarro y lo dejó sobre
el montículo de tierra, como una ofrenda.
Subió de nuevo a la camioneta roja. La noche se tragó su figura, pero esta
vez, se iba libre.
Comentarios
Publicar un comentario