¿A quién estás pensando matar? by Beto
Era casi la media noche, no había tantos carros en la carretera cuando Mateo iba de regreso a casa. Había ido de viaje con unos amigos para poder olvidarse de la universidad. Estaba manejando su Jeep roja y fumando un cigarrillo mientras trataba de ignorar aquella carta.
Miró por el espejo retrovisor para asegurarse de que nadie lo seguía mientras entraba a la ciudad. Sabía lo que su padre le haría al llegar y ver esa carta de la universidad. "Expulsado", decía, por un pequeño error cometido con una pala y una broma que salió mal. El estrés lo comía por dentro. La angustia se sentía por su espalda como un cuchillo rozando su piel al rojo vivo. No quería vivir eso, no de nuevo.Mateo se detuvo en una ferretería abierta 24 horas antes de llegar a casa. Debía protegerse, debía tener un plan. Compró dos metros de soga y una caja de bolsas de basura negras. Se volvió a subir a su carro y siguió su camino en la noche.
Al llegar a casa y antes de bajar del carro, tomo su navaja de caza que guardaba en la guantera y esperó lo peor de su padre. Bajo con miedo e ira en la cara y con la carta en la mano.
"¿Que mierda es esto?" Gritó su padre al leer el contenido. "Un imbécil, eso es lo que eres. No sirves para un carajo", un vaso de vidrio salió disparado y se estrelló en el espejo de la sala haciéndolo añicos. Su padre lo sujetó con fuerza del cuello de la playera y le soltó un golpe directo en la mejilla. El dolor, Mateo recordaba el dolor, antes de recibir el siguiente golpe, sacó su navaja del bolsillo y se la clavó en un costado del cuello. El cálido liquido rojo cubrió su mano y no tardo en llegar al suelo. Su padre se retorcía mientras la sangre llenaba su garganta. Mateo solo miró con ojos vacíos.
Tras la lucha, vio como la luz se escapaba de los ojos de su padre. Corrió al auto por las bolsas y la soga y cuidadosamente envolvió el cuerpo sin vida de su padre, lo ató con fuerza y se lo llevó lejos por la misma carretera de donde llegó.
Ya lejos de la ciudad y con el alba a punto de llegar, sacó el cuerpo del maletero, lo empujó por un risco y vio cómo desaparecía entre polvo y tierra.
"¿Qué fue lo que hice?" Se pregunta con lágrimas en los ojos. Se liberó de un tormento, pero ahora cayó en otro. Uno más profundo y del cual no hay salida.
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