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La última página by Rashel

Emma siempre creyó en el destino, desde que era pequeña, su abuela le había dicho que las almas gemelas estaban predestinadas a encontrarse, que el amor verdadero era inevitable, como una fuerza cósmica que te atraía sin remedio hacia la persona indicada. Lo conoció en la universidad durante una clase cualquiera. Él llegó tarde, buscando un asiento, y por alguna razón sus miradas se encontraron al instante, Emma sintió algo en ese momento, algo que no tenía que ver con las casualidades, sino con el destino. Desde ese día, empezó a ver signos por todas partes: se encontraban en la cafetería sin planearlo, coincidían en los pasillos, tantas cosas en común y cada conversación parecía fluir como si estuvieran leyendo las líneas de una historia ya escrita, todo le indicaba que su historia con Roberto no era un simple accidente, era su destino. Los primeros meses fueron como un torbellino, se sentía viva de una manera que nunca había experimentado. Las peleas que tenían, intensas y apasionad...

La última ola de amor by Milán

 Alessandro y Gianni se habían conocido un día en una tarde de verano, en la playa de Rimini. Alessandro, con cabello oscuro y ojos azules, estaba nadando en el mar cuando a lo lejos vio a Gianni, con su sonrisa radiante, alto y piel morena, sentado en la orilla, leyendo un libro. Sus miradas se cruzaron y el tiempo se detuvo. Alessandro salió del agua y se acercó a Gianni, omitiendo un saludo, quien se levantó y se encontraron aquella primera vez con un abrazo que marcaría más que una primera impresión. Desde ese momento, se conocieron, su amor creció, paseaban por la playa, se bañaban en el mar y se perdían en los ojos del uno al otro. Pero su felicidad fue efímera, ya que la familia de Alessandro, conservadora y homofóbica, los separó al descubrir su relación. Alessandro se fue de la ciudad, dejando a Gianni. Pasaron años y Gianni no supo nada de él. Un día, Gianni recibió una llamada de un hospital a las afueras de Milán, donde Alessandro estaba internado con una enfermedad ter...

El siguiente capítulo by Emiliana Santana

 Había una vez, en un pequeño pueblo junto al mar, una joven llamada Elena, cuya vida parecía estar tejida con hilos de nostalgia y anhelo. Trabajaba en la librería del pueblo, donde pasaba horas entre páginas de novelas románticas y viejas historias de amor. A sus ojos, el amor siempre había sido una tragedia. Cada historia que leía terminaba con corazones rotos, amantes separados por el destino, y lágrimas que nunca se secaban. Una tarde lluviosa, mientras organizaba los libros en los estantes, un hombre entró a la tienda. Parecía perdido, como si las gotas de lluvia lo hubieran empujado dentro. Tenía el cabello desordenado y los ojos llenos de curiosidad. Se llamaba Marcos, un viajero que había llegado al pueblo para encontrar inspiración para su próxima novela. —¿Tienes alguna recomendación? —preguntó él, paseando su mirada por los estantes. Elena, con su habitual tono melancólico, le ofreció un par de novelas trágicas, pensando que esas serían perfectas. Sin embargo, Marcos ne...

Gratitud by Sarah

Quiero llegar a casa y contarte cómo me fue... que estés tú ahí presente y que sepas que te contemplo en mis metas. Ser la buena esposa, el ejemplo de lo perfecto, desde el buen desayuno hasta el nudo de tu corbata. Sin embargo, eso era para alguien más, sólo fuiste mi maestro.

Heridas que no sangran by Mar

 Amor no eres tragedia,  sino historia con vueltas.  Eres un cuchillo afilado, que corta profundamente.  No duele, no sangra, pero deja cicatrices.  Eres un adiós sin vuelta atrás,  un capítulo que se cierra.  No hay lágrimas, no hay dolor,  solo un vacío que queda.  Eres un recuerdo lejano,  una sombra que se desvanece.  Tu ausencia es un giro, que me hace encontrar mi voz.  Amor es dejar ir, y encontrar de nuevo.  Amor es vivir, no morir en tus brazos.  No eres tragedia, no eres muerte,  solo una página que se vuelve.  No es aquel, que me hirió,  sino él, quien me curó.  Es aprender a amarme,  y encontrar mi propio camino. Amor es libertad, no cárcel emocional.  No te aferres a mi pasado,  si no crea conmigo el futuro.  Y en ese olvido, encuentro,  una libertad que me mata,  cortando como un cuchillo afilado…  Viendo cómo mi corazón terminó desollado,  y fi...

Coincidir by Thaiz

Ahí estaba yo el 17 de mayo en un concierto de ska, estaba en un lugar que no era el mío porque ya había empezado el concierto, y a la mitad me tuve que pasar a mi lugar porque llegaron los dueños del lugar que estaba ocupando, pero dada la sorpresa que cuando llegué ahí estaba él… cantando a todo pulmón. Lo vi, y al momento de que me vio me deslumbraron sus ojitos verdes chiquititos. Decidí quedarme a un lado en las escaleras y seguir disfrutando del concierto, todo el tiempo intercambiamos miradas… Fui al baño y nos encontramos en el pasillo, me preguntó si sabía dónde estaban los baños y sólo le contesté: sigue caminando, vas en la dirección correcta. Compré una cerveza y me quedé al final del pasillo, pasaron unos minutos cuando de repente siento una mano en el hombro y una voz muy agradable diciendo "gracias", al momento de voltear le contesté que no había cuidado, me tomó por la cintura y me robó un beso. Antes de irse me pidió mi número. Al finalizar el concierto llegu...

Amar con grietas by Bren

 A veces me sentía tan vacía, un estorbo, en algo que dejó de ser necesidad, para volverse rutina. Me invadía la culpa, ¿qué había hecho yo por él? Nada, salvo retener su libertad, impedirle ser feliz. Otras veces, al contrario, creía merecer más, pues nada hice para merecer tan desinteresado trato. Me decía que me quería, pero no parecía ser así, no lo demostraba. Entonces recapacitaba, ¿será que pido demasiado? Nadie me amará como quiero, solo lo harán como saben. Él me ama como sabe... ¿o no? Me disculpaba, "Perdón", mi ansiedad retumbaba en mi mente. Me convertí en alguien dependiente. Y así fue... Me rompí. No, me rompieron. Pero siempre fue más fácil decir que yo me caí. Desde entonces me condené a romper, a dañar, a destruir todo lo que me rodeaba. Me condené a herir a quien se acercara demasiado, condenándome a agrietarme cada vez más. Desde muy chica me rompí, me rompieron. Y desde entonces me condené a romper, a romper y dañar a todo aquel que intentara sanarme. Me ...